Meditar con el bebé

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¿Qué piensan cuando sostienen al bebé? ¿Cómo sostienen al bebe?  ¿Lo sostienen conscientemente? ¿Con todo su Ser? ¿Con toda su dulzura?¿Con sutileza? ¿Apreciando la vida que se manifiesta en sus manos? ¿Escuchan como su respiración acompasa la ustedes cuando lo abrazan, como si fueran juntos una orquesta?

Noches en vela

En la oscuridad de la noche, en un momento donde el bebé nos necesita, si solo abrazamos al bebe, 100%, conscientemente, si sólo abrazamos, nada más. Sin pensar en nada. Sin pensar en si nuestro compañero duerme. Si es justo o no lo es. Si mañana tenemos algo que hacer. Sin pensar en que está enfermo o especulando en si le duele algo. Si se mal acostumbrará, si alguien dijo que hay que dejarlo llorar. Sin mirar las notificaciones del celular.

Simplemente si inhalamos, y abrazamos a nuestro bebe, y simplemente exhalamos y no hacemos nada más, esa es la clave para estar aquí y ahora. Para volver a nuestro lugar interior. Para volver a nuestro centro. El lugar al que siempre podemos volver.

Creo que lo podemos hacer

Hagan la prueba, abracen a su bebé inhalando. Respiren profundamente. Para que cuerpo y mente calcen, sincronicen. Abracen profundamente sintiendo el olor de la piel, de la fusión de ambos en sintonía, escuchando los sonidos del corazón, danzando al ritmo de la respiración.

Cuando sostenemos a nuestro bebé, no hay más nada. Se sucede un encanto, un encuentro mágico. Y si estamos nerviosas, preocupadas, nos sentiremos mejor. Podremos mirar a nuestro compañero con otros ojos. Con los ojos de la comprensión. Y si lo necesitamos podremos pedir ayuda desde otro lugar.

Si necesitamos llorar de impotencia, si estamos enojadas, ya sabemos cómo volver.  Estoy segura de que cuando abraces a tu bebe desde este lugar será diferente. Volvemos al eje y en el centro del amor es difícil estar enojado. Aquí no te enojas. Es mágico. Es el poder de la meditación. Puedes meditar así. No se necesita estar de vacaciones, ni en un templo, ni ser budista o monje. Lo puedes hacer en tu hogar, con tu bebe, en plena consciencia, esto es posible.

La respiración nos suaviza. Si estamos mas calmas nuestro bebé lo estará. Cuando respiramos profundamente nuestro abrazo será profundo y saldrá desde un lugar más íntimo. En plena comprensión. Si enlentecemos nuestra respiración nuestro bebé lo hará. Entraremos en un espacio sagrado, sereno y pacífico. Así se comienza a transitar la regulación emocional. Empieza aquí, no con el berrinche. Empieza en el abrazo con el recién nacido que reclama el contacto para asegurar su supervivencia.

Nuestro bebé aprenderá a regularse también si nosotras lo estamos.

¿No es maravilloso? ¿Cómo sostienes a tu bebe?

PH: Benjampin Schiff

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Kathsere dice:

    ¡Interesante artículo! ¡Gracias!

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