Maternidad Acorralada

La maternidad está acorralada en el ámbito doméstico y privado.

Ilustración Katarzyna Urbaniak

Por eso en la vida profesional la maternidad molesta, inquieta y las madres nos desesperamos o por salir corriendo de casa o por salir corriendo del trabajo. Lo dice Casilda Rodrigañez Bustos en su libro “Pariremos con placer” , no son solo palabras, lo he vivido. 

Lo lógico sería que la maternidad se incluyera en todos los ámbitos donde nos desempeñamos de forma normal. Donde demos el pecho con placer, deseosas y satisfechas, donde hagamos caso de los deseos de los hijos con amor, dándoles cobijo y no soledad. Este libro, de lectura obligada para todas las madres, nos remonta a la historia para recuperar la maternidad, algo que también debemos hacer revisando nuestra propia historia para descubrir los escenarios de violencia y de poder a los que hemos sido expuestos y sometidos. Escenarios hoy naturalizados. 

Nos invita al recorrido histórico, y saber que no siempre fue así nos da esperanza, quiere decir que podemos cambiar para poder construir desde otro lugar, donde los deseos de los niños sean saciados con naturalidad porque la cualidad especifica de la libido materna es la pasión por cuidar de la criatura que se convierte en PRIORIDAD ABSOLUTA de la madre y en este contexto todo pierde importancia, las cosas se desvanecen, y esta cualidad especifica no es casualidad (1).

Todas las atrocidades que escuchamos respecto de la maternidad están en contra de esta condición humana y de la fusión materna. “Desde este estado se organiza la supervivencia de la criatura a cambio de su sumisión a las normativas previstas por la sociedad adulta, a cambio de ser un niñ@ buen@, es decir que NO LLORA, aunque esté sol@ en la cuna, que come lo que manda la autoridad competente y no lo que la sabiduría de su organismo requiere; que duerme cuando conviene a nuestra autoridad  y no cuando viene el sueño; que se traga en fin los propios deseos, para, ante todo, obtener una aceptación de la propia existencia, complaciendo a los adultos, y a nuestras descabelladas conductas sometiéndose a nuestro poder fáctico, se acorazan, se automatizan y asumen las conductas convenientes a esta sociedad de realización del Poder, -llámese dinero, etc- Así comienza la pérdida de la sabiduría filogenética de tres mil seiscientos millones de años y el acorazamiento psicosomático”(2)

Es interesante descubrir que podemos trabajar en desarmar este acorazamiento por la espiral de la carencia, por los miedos, por el sufrimiento, es un trabajo duro, es un trabajo arduo, incluso doloroso, pero estaremos trabajando a favor de la infancia, de nuestra propia sexualidad, de la libido materna que es al decir de Malher (3) una “matriz extrauterina”, que mantiene o debería mantener unida a la madre y a la criatura, formando una díada funcional. Biológicamente no está previsto el desapego, ni la violación del deseo materno, ni la impasibilidad ante el llanto de la criatura. (3)

En la vida intrauterina, la placenta hace de reguladora del intercambio, para acumular sustancias que podrían ser requeridas por el feto sin tener que cogerlas de golpe a la madre, y/o para inducir su producción a los sistemas de la madre. En la exterogestación, son los sentidos, el contacto piel con piel, el latido unísono de un mismo ritmo y de unas mismas pulsaciones lo que garantiza la sincronización fisiológica. La verdad de la lactancia es que es una etapa de la sexualidad de la mujer y al mismo tiempo, la sexualidad bási- ca del ser humano: una sexualidad que produce una relación simbiótica, promovida por una fortísima carga libidinal; según algunos autores [Michael Balint (22)], la más alta de la vida humana. Esto se entiende puesto que es la relación corporal más fuerte de la vida de un ser humano: una relación simbiótica con intercambio de fluido fisiológico continuado durante la gestación intra y extrauterina. (4)

Necesitamos volver al camino de la fisiología, al camino de la autorregulación. En el último curso que hice sobre “desarrollo fisiológico” entendí que hay una pulsión vital que no debe ser dominada e intervenida porque está prevista en nuestra naturaleza, el camino del amor al final es el camino del respeto, de la empatía y de solidaridad. De eso depende el futuro de la humanidad.

  1. CASILDA RODRIGÁÑEZ BUSTOS, Pariremos con Placer (2009)
  2. CASILDA RODRIGÁÑEZ BUSTOS, Pariremos con Placer (2009) Pag. 75
  3. Mahler, M (1952). On childhood Psicosis and Schizophrenia en Psychonal. Study Child Vol. 7. Balint propone este enfoque teórico sobre lo que llama una falta básica en el desarrollo y estructuración de la psique, falta que el individuo vive como carencia y defecto a la vez. Se estudia la importancia de la falta básica en la regresión dentro de la situación analítica.
  4. CASILDA RODRIGÁÑEZ BUSTOS. La maternidad y la correlación entre la libido y la fisiología. Disponible en MEDICINA NATURISTA, 2006; N.o 10: 488-501 I.S.S.N.: 1576-3080 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1985559



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