Boca arriba


Si se coloca al niño boca arriba, desde el nacimiento se muestra competente para mover la cabeza hacia ambos lados, seguir con la vista el movimiento de una persona u objeto y satisfacer la necesidad de cambios posturales sin que se necesite la mediación de un adulto generando dependencia.


Esta postura también ofrece ventajas en relación con la regulación de la temperatura corporal, frente a sensaciones de asfixia o ante el aprisionamiento de cualquiera de sus miembros.

En buenas condiciones, es posible observar que los niños se destapan durante el sueño debido al aumento de la temperatura corporal, o frente a la sensación de asfixia producto de la acumulación del dióxido de Carbono que libera su exhalación. Cumple, en consecuencia, una importante función respecto a la posibilidad de preservar al bebé de situaciones que pueden ser mortales.


Incluso esta postura es recomendada aunque tenga reflujo porque en esta posición, la boca y las narinas del bebé se encuentran a considerable distancia de la superficie de apoyo facilitando la respiración y evitando la aspiración del propio vómito.

Los apoyos de la cabeza, espalda, nalgas y los cuatro miembros conforman una base de sustentación amplia que minimiza los efectos de la fuerza de gravedad, quedando, en consecuencia, la energía disponible para el ejercicio de las reacciones circulares, el desarrollo de las posturas intermedias y la manipulación.

Las agitaciones pueden manifestarse como ejercicio funcional o como expresión. Puede observar el entorno, regularse, moverse con libertad según su cuerpo lo permita, regular sus tensiones, ubicarse en el espacio.

Su despertar resulta progresivo, va tomando contacto con el ambiente y para el adulto es más fácil tomar contacto con la mirada del niño favoreciendo la comunicación, así como se respeta su propio ritmo al despertar y pasar del sueño al estado de vigilia.


Así los podemos encontrar chupándose la mano, jugando con la sabana, descubriendo el entorno y participando activamente de un lento despertar sin tener que llorar para que alguien lo cambie de una posición que le fue impuesta.

Bibliografía:
Video “Desarrollo motor y postural autónomo”, organizado sobre la base de los esquemas de acción publicados en el anexo del libro “Moverse en Libertad”. PIKLER, Emmi (1985, Nacea)

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