La autonomía no se enseña

#BebeLuca ☺️

Muchos creemos que la autonomía se aprenderá yendo al jardín por ejemplo o dejándolo solo en su cuarto. Esto sucede -no porque tenemos mala intención- sino que muchos de nosotros ignoramos las necesidades de los niños pequeños y por otro lado, deseamos un poco de tiempo libre. Claro que hay otras realidades como la necesidad de ir a trabajar, pero me estoy refiriendo a cuándo el objetivo es que se “independice” y “aprenda a estar sin mí”.

“Hablar de actividad autónoma es reconocer que el bebé es un sujeto de acción y no sólo de reacción desde la más temprana edad”

MYRTHA CHOKLER

La pediatra de Luca me dijo “él tiene que aprender que no vas a volver” en referencia a la vuelta al trabajo ignorando la vivencia emocional del niño. Definitivamente no quiero que aprenda eso. No vale la pena discutir la crianza de nuestros hijos con un pediatra (ni con ningún profesional que no sepa acompañar amorosamente) pero sirve para conocer el desierto emocional que todos ponemos a disposición para los demás. 

La realidad es que la autonomía es un proceso que se acompaña a lo largo del tiempo, que se va regulando, que tiene el ritmo propio de cada niño, donde el adulto regula, contiene, da borde al mundo que rodea al bebe. Por supuesto, vas más allá del movimiento o el juego, el adulto ofrece oportunidades y experiencias que favorecen su desarrollo a nivel intelectual, creativo, su estar en el mundo que lo rodea de forma que pueda desplegar su esencia, sin reprimirlo, sin inhibirlo, evitando juicios. 

No tenemos como dice Judith Falk, que “desarrollar el gusto de la actividad autónoma, sino más bien, mantener y dar apoyo a este gusto innato y natural; protegerlo para que no se inhiba; proporcionarle las condiciones que favorezcan su desarrollo”. Darle la seguridad, permitir la exploración, sus ensayos, y asegurar las condiciones del entorno para eso. 

“La autonomía no es una obligación sino un derecho del pequeño, derecho del que es preciso asegurar las condiciones para que emerja. No existe un «aprendizaje de la autonomía»: no se hace al niño autónomo, sino que se le acompaña en su evolución hacia la autonomía. Ayudar al niño a ejercer y a desarrollar su autonomía es una tarea difícil que exige al adulto mucha atención, pero es también más apasionante que cualquiera programa de estimulación o de actividades dirigidas. Es una base real del desarrollo de la persona”[1]

Bibliografía:

*2 «Les fondements d’une vraie autonomie chez le jeune enfant» (2003) J. Falk, en 2007, Budapest: Associatíon. Pikler Lóczy, París: Associatíon Pikler Lóczy de France.

*Una civilización niñocéntrica. Laura Gutman.

*Mi hijo no quiere ir a la escuela y tiene razón. Laura Gutman y Cristina Romero.

*El Concepto de Autonomía en el Desarrollo Infantil Temprano. Coherencia entre Teoría y Práctica. Dra. Myrtha Chokler. Publicado en http://www.eubios.net/index.php?page=5&topic=38

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s