El miedo

el
Ph: Alexandra Levasseur

Los miedos son producto de nuestra imaginación, no son reales.

Tenemos miedo de que pase algo que, si bien no pasó, lo vivimos como si nos estuviera pasando en ese momento.

Confiamos en que va a pasar lo peor pero no confiamos en que lo que pase sea bueno, ¿por qué somos tan negativos?

Por qué sufrimos antes de que llegue el momento? Por qué adelantar un dolor que luego deseamos que desaparezca?  

Por qué no nos permitimos sentir el dolor en el momento en el cual necesitamos sentirlo?

¿Incomprensible verdad?

Pues, volvamos a la infancia y analicemos frases que nos dijeron o les decimos a nuestros hijos como….

“Te vas a caer y te va a doler”

(confiamos en que se va a caer y hacer daño) cuando la realidad es que si se cae le duele más el habernos fallado, el haber fracasado, la reprimenda, nuestro enfado, antes que la herida en si, porque la herida dura lo que dura y somos capaces de soportarla, incluso sanarla, pero el sentimiento de culpa, de fallar, de no ser lo suficientemente bueno, de sentirnos responsables… uff eso si se queda en nuestro sentir. Integrado.

Y esta frase escuchada por una persona mayor será muy lógica, incluso necesaria, pues en su infancia seguramente lo más dulce que le decían al acercarse a su camita por la noche era:

“Duérmete niñ@ duérmete ya que viene el coco y te comerá…”

En este contexto, no parece raro tener tantos miedos de mayor, ¿no?

¿Y cómo nos quitamos los miedos irracionales metidos en nuestras cabezas desde la cuna?

Pues, primero entendiendo que no son reales.

El coco no viene si no te duermes, no existe, tampoco existen casas de chocolate con brujas dentro que te comen, si te ataca un lobo al ir a casa de la abuelita no es por oler las flores, es porque tu madre te dejo sola, los miedos, la culpa, sentir que fallas y no valorarte va todo de la mano…

Cuando de pequeño están a tu lado, cerquita, mirándote, dándote la mano, valorándote… el miedo no existe.

Ahora de adultos podemos buscar esa mano amiga, ese abrazo necesario, esas palabras de “confía en TI, todo saldrá bien”

Frases que seguramente no tuvimos en nuestra infancia.

Pero hoy, ya devenidos adultos, no busquemos en las mismas personas que no pudieron hacerlo, ampliemos el círculo, podemos abrirnos a conocer personas con una conciencia y madurez suficiente para dar amor y compañía.

Podemos quitarnos los miedos, sacarnos las cosas innecesarias de la mochila…

Y sencillamente caminar más livianos por la vida.

Ese es mi deseo.

Ana

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s