Un ritual sagrado

Luego del nacimiento, el bebé se ve invadido por nuevas sensaciones, todo el mundo es inmenso y necesita nuestra envoltura para sentirse protegido, acceso al cuerpo permanente para que la soledad y el sufrimiento no le interrumpan la vida. Los ruidos, las personas, los espacios enormes, los estímulos dentro del hogar, tienen una proporción monstruosa…